25 clásicos indispensables PARTE I

1- Stairway to heaven (Led Zeppelin)
2- All along the watchtower (Jimmy Hendrix)
3- Piece of my heart (Janis Joplin)
4- Highway to Hell (AC/DC)
5- With a little help from my friends (Joe Cocker)
6- In other words (Frank Sinatra)
7- Simpathy for the devil (The Rolling Stones)
8- I just wanna make love to you (Etta James)
9- Ain’t got no, I got a life (Nina Simon)
10- La mer (Charles Trenet)
11- Wish you were here (Pink Floyd)
12- The man who sold the world (Versión Nirvana)
13- La vie en rose (Edith Piaf)
14- Sitting on the dock of the bay (Otis Redding)
15- Somwhere over the Rainbow (Israwl Kamakawiwo’ole)
16- Babe I’m gonna leave you (Led Zeppelin)
17- Layla (Eric Clapton)
18- Angie (The Rolling Stones)
19- Lola (The Kinks)
20- Life on Mars (David Bowie)
21- White room ( Cream)
22- Smoke in the water ( Deep Purple)
23- La bamba (Ritchie Valens)
24- The end (The doors)
25- Poison (Alice Cooper)

Sábado 18 de Octubre

Niños enfermos: 1 (again)

Acciones del Sr. Apiretal: en alza

Tiempo de reposo: escaso

Nivel de agobio: 6.75/10

Pelis malas de Antena 3 vistas: 1/2

Buenas noticias: 1

Malas noticias: 0 (fiuuuf)

Abuelas que se alegran de que las visiten: 1 (sentimiento mutuo :)

Marido: Extraordinario

VALORACIÓN FINAL DEL DÍA: semi estresante, pero reconfortante.

Yyyy… Todavía queda un día de finde!!!

Dos frases, un antes y un después.

mirando-vuelos

Cuando era pequeña mi padre solía escuchar Héroes del Silencio, lo recuerdo como si de ayer se tratara. En medio de las caravanas que se liaban en la N-340 la voz de Bunbury nos acompañaba camino a casa. He de decir que yo en esa época apenas comprendía el sentido de la mayoría de las letras, pero aún así escuchar esas canciones me hacía sentir bien. A pesar de no acabar de entender el significado, me atrapaban.

Había una canción que me gustaba especialmente, se llamaba (se llama de hecho) “La espuma de Venus”  y es más, recuerdo que era la última canción del cassette. No sé cuantos años tendría, pero un día intentando descifrar esas canciones, todo cambió. La última estrofa de esa canción se quedó tatuada en mi mente. Esas frases marcaron un antes y un después en mi infancia. Me cuesta bastante expresarlo bien pero algo hizo “click” en mí, no sabría decir con exactitud si en mi cabeza o en mi corazón, pero en el momento que la oí el resto de esas extrañas y rocambolescas canciones cobraron sentido.

Fue como si esas palabras abrieran una puerta hacia algo que yo sabía que existía pero que todavía no había logrado ver. Destaparon en mí un sentido poético, algo retorcido y complejo para una niña (todo hay que decirlo), pero definitivamente sentí una especie de libertad en mi interior que aún a día de hoy me cuesta expresar. Sentí como si me hubiera desprendido de un peso que arrastraba de forma inconsciente.  Lo más extraño fue ese sentimiento de liberación venía acompañado de un profundo sentimiento de tristeza.

Creo que quizás era demasiado pequeña para entender el significado de ciertas cosas. Pero en algunas ocasiones estas cosas no se pueden evitar, vienen, entran y acaban formando parte de ti. Da igual si tienes diez, treinta o sesenta años. Ciertas cosas vienen para quedarse y marcarán nuestra persona, nuestro ser. Marcarán nuestra forma de ver la vida, de expresarnos, de sentir el dolor o la ausencia de él. Marcarán la forma en que entendemos el amor, la pasión, la tristeza o el olvido. A veces se abren puertas que no se vuelven a cerrar, nos guste o no. Pero gracias a ellas somos quien somos.

Fueros unos veros que en parte ayudaron a  ser quien soy, a descubrir una parte de tristeza que no estaba preparada todavía para asumir, para ver el mundo en su estado más real, más autentico. Estas son las palabras que significaron tanto para mí:

“Con el disfraz sin estrenar di el salto a lo fugaz. La ficción es y será la única realidad”. Cada uno que lo entienda a su manera.

 

Tu y yo. Y nadie más

No necesito nada más.

Tengo tus labios, tu sonrisa, tus besos.

Tus caricias, tus abrazos y tu consuelo.

Tengo tu amor, tu respeto, tu apoyo y tu lealtad.

Tu cuerpo, tu alma, tu ser.

Cada instante, cada recuerdo, cada momento.

Pasado, presente y futuro

Yo te tengo, tu me tienes.

Eso es todo lo que deseo.

Solo quererte

Miércoles 15 de Octubre

Disculpas recibidas: 1 (muy bien, se agradece…)

Comida de tupper sencilla: francamente excelente.

Marrones importantes solventados : 1

Móvil nuevo (gracias al seguro): 1 y bastante molón

Tiempo empleado en Movimierda para que me arreglen el problema en 2 minutos de reloj: extremadamente excesivo.

Trabajos realizados: 0

Trabajos a realizar: 5 aprox.

Nivel de estrés: 7,5/10

Muy muy malas noticias: lamentablemente 1 (un beso muy muy gordo a mi amiga)

VALORACIÓN FINAL: día excesivamente estresante, agotador y extraño. Necesito un abrazo.

A la atención de la Sra. Ana Mato

ANA MATO COMPARECE EN COMISION SANIDAD

A la atención de la Sra. Ana Mato:

Si se me permite, antes de empezar me gustaría aclarar que lo de de “Sra” es una simple formalidad.
Me dirijo a usted para decirle con total claridad y sinceridad que lo que usted es es una sinvergüenza.

Creo que me quedo corta diciendo que su actitud respecto al caso de Teresa Romero deja mucho que desear. Usted no merece ni por asomo el puesto que ocupa, y de hecho, y más importante, los ciudadanos no merecemos tener a una incompetente como usted como Ministra de Sanidad.

Es usted una vergüenza ara este país. Se me revuelve el estomago solo de pensar que  después de su clara ineptitud todavía no haya dimitido. Si tuviera usted dos dedos de frente -cosa que parece no ser imprescindible para ocupar un cargo como el suyo- tendría la decencia de dejar su puesto inmediatamente.

Es usted un fraude, una pretenciosa y una chapucera que no hace más que lamerse las heridas fingiendo ser una victima. No Sra. Mato, usted no es una victima, es un cáncer para este país, es basura.

La gestión del Gobierno en relación al problema del Ébola ha sido patética. Una vez más demuestran tener el cerebro en el culo. Demuestran que España ni es una democracia ni es nada, de ser así estarían escuchando la voz de aquellos a los que ustedes “representan” en vez de culpar al primero que pasa. Pero en vez de eso se dedican a señalar a una pobre mujer, a sacrificar a su perro y a joderles la vida. Ya que la culpa es de la enfermera, que por lo visto es una incompetente, le invito a realizar usted su trabajo. Póngase un traje, visite a Teresa y ejerza de auxiliar mientras siga en el hospital. Denos una lección, a que espera. Déjese de gilipolleces como “No voy a dimitir porque es lo que querría el Ébola”, ¿a caso nos toma por imbéciles?
Por lo visto la única función de este gobierno absurdo es buscar cabezas de turco para justificar todas sus estúpidas decisiones.No hacen más que olerse el culo los unos a los otros, robarnos y reírse de nosotros  en nuestras propias narices. Nos tratan como carne de cañón, como calaña y como ignorantes. No nos subestimen, nunca subestime a una multitud furiosa, porque ustedes tendrán poder, pero nosotros tenemos cojones.

Me sorprendería que a día de hoy siga durmiendo bien, aunque bueno, está claro que la gentuza como usted tiene unos valores algo distintos a los del resto de la sociedad.

Sabe Sra. Mato, usted y todos sus “coleguis” son una sarta de sociópatas, merecen estar todos en prisión, y créame cuando le digo que  a cada cerdo le llega su San Martín.

Atentamente,

Una ciudadana como cualquier otra que esta hasta las pelotas de tanta mierda.

Días grises, recuerdos grises

Siento que te fueras. Siento que estos años no nos unieran más.

Te marchaste ya hace más de un año y todavía me cuesta hablar de ti en pasado.

Dejaste un vacío en nuestra familia, un vacío en cada persona que te conoció. Ahora solo nos quedan recuerdos, quizás menos de los que nos gustarían.

Luchaste contra la muerte durante años, a pesar de todo el dolor y sufrimiento fuiste fuerte y tenaz. Y cuando por fin aquello que debía devolverte la vida llegó, lo estropeó todo, fue extraño, irónico, Una Noche Buena recibes el mejor regalo de Navidad que podían hacerte para poco después convertirse en una pesadilla.

Lamento que lo que más nos uniera fuera tu desgracia. Lamento que la vida no nos hubiera acercado más el uno al otro desde el principio. Aún así sé que nos querías, y mucho. No nos distinguimos por ser precisamente afectivos y cariñosos, nunca hemos destacado por nuestros besos o abrazos. Pero ahí estábamos, en lo bueno y en lo malo, aunque fuera en silencio y sin armar alboroto nos teníamos. Nuestra pequeña familia junta, con sus cosas, sus rarezas. Pero al fin y  al cabo nuestra familia.

Es raro saber que no vamos a volver a hablar contigo, que no te veremos en navidades ni cumpleaños. Es difícil asimilar que esa voz tan grave y penetrante que te caracterizaba se haya apagado, para solo aparecer en nuestra memoria.

Demasiados nos habéis dejado. Demasiadas cicatrices pendientes de curar. Y es que  al final te das cuentas que nunca acabarán de sanar, solo te acostumbrarás  a vivir con ellas.

Te echaremos de menos, os echaremos de menos, a todos.

Adéu Tiet.