Viernes 03 de Julio de 2015

Hoy hace un mes  que le mandé una carta a una amiga mía. ES una amiga que hace unos meses tuvo un niño, estuvimos hablando y le pregunté que qué quería que le enviara ya que me hacia ilusión hacerle un regalo por su reciente maternidad. Me dijo que le haría mucha ilusión que le escribiera una carta y que también le mandara algunas fotos, que le encantaría ver como está el niño. Así que dicho y hecho, le escribí una carta la mar de bonita, una postal, unas fotos y le envié algo de dinero (aunque eso no se lo dije claro). Pensé que era mejor mandar dinero, así podría comprarle lo que ella quisiera al niño (o para ella, que las mamas también merecen algún capricho). Le escribí por whatsapp comentándole que ya había enviado la carta y que me avisara cuando la recibiera, pues era la primera vez que le mandaba algo por correo postal y quería estar segura que no se extraviara.

Pasaron los días y no me dijo nada, así que le escribí y me contestó que todavía no la había recibido pero que volvería a mirar (parece que no revisa mucho el correo). Pues nada, hace un par de días la vi conectada al Facebook, la he saludado un par de veces (sin comentar nada acerca del tema) y no me ha contestado. Me fastidia bastante porque he visto que está conectada a menudo pero no dice nada… En fin, me siento mal, parece que la esté espiando y eso no me gusta, pero por otro lado me ofende un poco que no me haya dado las gracias o no me haya dicho nada al respecto, aunque sea solo “no la he recibido”.

He pensado en que quizás se haya extraviado o que la dirección estuviera mal (aunque supongo que me la habrían devuelto), sin embargo no sé, me hubiera gustado un poco más de “entusiasmo” por su parte hacia algo que he hecho para ella con mucho cariño.

La reflexión es la siguiente: Hacemos un regalo por amor, por que queremos a esa persona y deseamos hacerla feliz, entonces ¿por qué esperamos una respuesta? En nuestra educación básica nos enseñan a estar agradecidos por aquello que tenemos y a dar las gracias a quien tiene un gesto bonito con nosotros y me enoja que no me haya dicho nada, ni por mensaje, mail, chat lo que sea, pero ¿tengo razón en realidad? A todos nos gusta saber que algo que hemos hecho para un ser querido es recibido con alegría, pero desde el momento en que esperamos una recompensa (en este caso que nos den las gracias) parece que deja de ser algo realmente altruista, es como donar dinero a una ONG y esperar que te den algo a cambio. No sé que pensar, creo que mi reflexión en teoría es correcta, pero en la practica, como soy humana y lamentablemente no soy perfecta, creo que voy a seguir cabreada, no mucho rato, eso sí, no merece la pena que algo así me amargue el viernes. Además al fin y al cabo  ese es su regalo y tiene total libertad para hacer con el lo que quiera, como si quiere tirarlo a la basura. Así que la moraleja que saco hoy es: no esperes que los demás respondan como tu lo harías, por que ellos no son tú. Mejor no esperar nada y llevarse una alegría ¿no?

¡¡Feliz viernes a todos!!

Jueves 25 de Junio de 2015

8.40 a.m:

El día empieza como una patada en el hígado. El insomnio vuelve a asomar la cabeza con un “Hey! buenas noches, y estoy aquí de nuevo ¿me añorabas? El que sí que ha dormido como un tronco es mi hijo, porque a las 6.15h se ha despertado con la vitalidad que solo los niños de su edad poseen.

Dios, estoy agotada. Tengo suerte que en mi trabajo se portaron muy bien con el tema de mi falta de sueño y me arreglaron el horario, entro y salgo dos horas más tarde. Hasta junio era bastante estupendo, mi marido se encargaba de llevar al niño a la guardería antes de irse a trabajar, así que sobre las 7.15h salín de casa, por tanto, si yo había pasado mala noche tenía dos horas y cuarto aproximadamente para descansar. Luego llegó junio y mi marido empezó con la jornada intensiva, lo cual significa que sale de casa a las 5.30h, por consiguiente si el niño se levanta a las 6h yo también.

No solo es el cansancio, también está el estrés y la ansiedad. Como comenté hace poco tuve un pequeño problema médico relacionado con el hecho de dormir poco, así que ahora voy con el miedo en el cuerpo todo el día. No paro de pensar que no estoy durmiendo lo suficiente, que no me encuentro bien del todo, que si vuelve a pasarme algo (especialmente si estuviera sola o por la calle con el niño). Sé que pensar en lo que puede o no puede pasar es absurdo y nefasto para nuestra salud mental, pero que queréis que os diga, hasta que no pasen unas semanas el miedo seguirá ahí.

No veo el momento en que llegue septiembre y todo vuelva a la normalidad, o por lo menos agosto y que tenga un par de semanas para descansar, aunque según como a la que pasas 24h non stop con niños, acabas deseando volver al curro.

Me siento una madre horrible cuando hablo así. La mayoría de la gente desearía tener más tiempo para poder estar con sus hijos, y yo aquí, pidiendo tiempo para mí…  Por otro lado pienso que no solo soy madre, también soy una persona, un individuo que necesita tiempo para si mismo, pero es tan chiquitín… Que me sabe mal estar pensando en mi.

Madre mía y yo que hace nada estaba planteándome tener otro crio… No solo va a tener que esperar si no que con tal bajón/cansancio que llevo realmente me estoy planteando si algún día volveré a tener ganas de tener otro crío.

Bueno, ya me he desahogado, no es que quejarse sirva de mucho, pero por lo menos me siento un poquitín mejor.

De corazón os deseo que tengáis mejor jueves que yo. Yo me consuelo pensando que mañana será otro día :)

Afortunada de mi :)

Nada tiene que ver el post que iba a escribir ayer con el que voy a publicar hoy. Para que tengáis una pequeña idea sobre el porqué de esta entrada he aquí haré un breve resumen, pero la verdadera finalidad de este post es el agradecimiento.

Corren tiempos difíciles en mi casa, bueno mejor dicho, en mi cabeza. No son problemas realmente graves, pero ya sabéis que cada uno vive su realidad, y según en qué momento te pille lo llevamos mejor o peor. Soy consciente que mucha gente lo pasa realmente mal no puedo evitar preocuparme por mi situación y en como la voy a resolver. Todo ese lio que tengo en la cabeza me provoca un insomnio terrible, es como el pez que se muerde la cola, mis preocupaciones no me dejan dormir, mi falta de sueño no me ayuda ni a concentrarme ni a tener la mente despejada para resolver los asuntos que debo poner en orden sino que además agrava la situación. Como padezco un pequeño trastorno neurológico es imprescindible que descanse bien, es por ese motivo que todo se me hace tan cuesta arriba y tengo miedo que eso vaya a afectar a mi pequeño problema de salud (el cual nunca me da problemas).

Esta situación me hace sentirme mal  por varios motivos. En primer lugar porque no veo como puedo solucionar los contratiempos que últimamente me acompañan día y noche, así que creo que lo único que me queda es resignarme y como decía Darwin “adaptarse o morir” . No me gusta no ser capaz de resolver una situación, me agobia, me hace sentir “débil” por decirlo de algún modo. Por otro lado veo que ésta etapa va a hacer que todos los planes que tenia a corto plazo (y que eran importantes) van a tener que esperar, y no sé hasta cuando. Y por último está el insomnio ¿Y si no logro superarlo? ¿Cómo puedo arreglarlo? Tengo pánico al momento de ir a la cama, sé que empezaré a dar vueltas y vueltas y más vueltas hasta acabar histérica. Leo, intento relajarme, voy a estirarme al sofá y se me acaban dando las dos o las tres o incluso se me han llegado dar las seis de la madrugada, y por supuesto a mi hijo bien poco le importa que yo haya dormido o no. He estado tomando medicación para ello desde hace tiempo, pero estás píldoras no solo provocan tolerancia sino que además provocan adicción. Mi abuela de noventa y siete años toma dos pastillas de lorazepam, pero yo tengo treinta años ¡no puedo pasarme la vida con medicación para dormir!. En fin, voy a dejar de hablar de esto porque ya me estoy haciendo pesadita, solo matizar que veo problemas por todos lados por culpa de esta fase de mi vida.

Mi marido (que es un hombre muy sabio a parte de maravilloso) me dice que vaya por pasos, que no le dé tantas vueltas.

“Soluciona un problema primero, sin pensar en el siguiente, luego ya iremos a por otro.” Tiene toda la razón, pero es más fácil decirlo que hacerlo. Pero … ¿sabéis una cosa? estos tres días que me he cogido de descanso para estar en casa, he recibido más de un mensaje de apoyo o para saber como estoy. Ha sido muy bonito que mi familia (tanto la directa como la política) y mis cuatro amigas se preocuparan por mi. Me ha hecho sentir querida y, cuando sientes las buenas vibraciones y el cariño y amor ´(perdón por la cursilería) a tu alrededor, como si de un abrigo en pleno invierno se tratara, eso hace que las cosas sean más llevaderas. Que la poquita energía que tienes crezca un poquito más hasta darte ese pequeño empujón que necesitas.

No va a ser cuestión de dos días, llevo toda la vida siendo como soy y eso no es fácil de cambiar, pero estoy segura que con mi gente alrededor será mucho más fácil y levadero. Dejemos el orgullo a parte y aprendamos a recibir la ayuda cuando la necesitemos.

Gracias familia, gracias amigos, y sobretodo, gracias vida por brindarme a toda mi gente.

Las redes asociales

Hola, soy X y soy adict@. Así es como mucha gente debería describirse cuando hablan de un de las aficiones mas extendidas en nuestro tiempo, las redes sociales. Muchos de nosotros estamos acostumbrados a usar páginas como Facebook, Twitter, Instagram entre otras, las llaman “sociales” pero me pregunto hasta qué punto el nombre corresponde con la realidad.

Empecé abriéndome un Facebook sencillamente por no perder el contacto (o recuperarlo) con ciertas personas con las que había compartido algún momento de mi vida.  La idea es estar conectado y “sociabilizarse”, estar al día y saber de forma rápida qué es de esas personas. Reconozco que a pesar de ser una persona introvertida me cuesta mucho desprenderme de las cosas y eso incluye recuerdos. Pero no nos engañemos, los recuerdos no son más que eso, algo que pasó. Sea bueno o malo se fue. Nos dejó una huella en nuestra memoria, eso es cierto, pero si ya no está en nuestra vida es por algo.

Así que mucha gente (como yo) se ha abierto un Facebook con esa idea, querer recuperar tiempos pasados. Empieza con un escueto mensaje de “¡Hey! ¿Que tal va todo? cuanto tiempo…” a lo que siguen los “tenemos que quedar y ponernos al día” o “Qué ilusión encontrarte por aquí. Ya vamos hablando”, y tras ese primer contacto el resto de la relación se basará en darle un like de vez en cuando a algún comentario o foto que haya colgado en su perfil. ¡Venga ya! eso no es una relación ni es nada. Queremos estar ahí y que nos tengan en cuenta, eso sí, sin mojarse. Pues lo siento, pero no podemos construir una amistad solo con darle al botón de me gusta.

Si bien es cierto que en algunas ocasiones la comunicación se retoma (a mi me ha pasado con un par de amigas, una gran parte de los “amigos” que tenemos en Facebook no lo son. Solo se han convertido en una fuente de cotilleo sin ninguna otra finalidad. Hoy en día, tenemos móviles (y con whatsapp), Skype y/o mails, así que si solo nos dignamos a saber de alguien a través   nos guste o no reconocerlo, esa persona probablemente es que  no nos interesa mucho.

Vivimos en una sociedad hiperactiva y estresante, tenemos poco tiempo (real) libre y al final del día nuestro cuerpo y mente están para llevarlos al container de reciclaje. Quizás  sea eso es lo que hace que en nuestros momentos sueltos en los que no tenemos suficiente energía como para hacer algo (o simplemente estamos aburridos), aprovechamos para echarle un vistazo al ordenador,  pero sinceramente,  una persona que lo primero que hace al levantarse es encender el ordenador, yo personalmente no la describiría como sociable.

Pero no todo es malo. Gracias a este tipo de páginas, recibimos muchísima más información de la que teníamos antes. A través de los post que compartimos podemos ayudar a encontrar a alguien que ha desaparecido, compartir ofertas o demandas de empleo o aunque sea reírnos un rato con videos de gatitos o de genta rara haciendo el freaky delante de la webcam. No hay que olvidar tampoco lo mucho que estas redes ayudan a los artistas, ya que sea lo que sea a lo que se dedican es  una forma maravillosa de darse a conocer. Así que como veis, todo tiene su parte buena.

Como siempre, esto es solo mi opinión.

¡Feliz viernes nublado!

Los día como hoy me encantan, bueno, no sé qué tiempo hará en vuestra localidad pero aquí está nublado. Lo sé, es raro, y no es que no me gusten los días soleados, pero cuando el cielo tiene ese color grisáceo me da un nosequé que me pone romántica y tierna. Desde siempre mi estación favorita ha sido el otoño, pero como era una friolera de mucho cuidado el verano me sentaba de fábula. De hecho me encanta la playa, pero hasta que no llegaba agosto era incapaz de meterme en el agua, y eso que es el Mediterráneo…

Sin embargo, fue quedarme embarazada y mi cuerpo se puso del revés, pero bueno, al fin y al cabo que una preñada tenga más calor no es ninguna novedad, pero desde entonces me he vuelto muy calurosa. A pesar de los días largos, las tapitas, la playa, el bueno humor y por supuesto las vacaciones, yo ya estoy deseando que llegue septiembre (que a finales de septiembre tendré vacaciones, no os vayáis a pensar que sacrifico unos días libres por el calor) y eso que hasta el 21 (¿20? ¿21?) no empieza técnicamente el verano.

Quizás los gustos estacionales de cada uno tengan que ver con el carácter de la persona. Yo no soy una persona especialmente sociable, no soy una ermitaña raruna ni una especie de Grinch pero me siento mucho mejor estando sola (o en petit comité) que rodeada de gente. Cuando salgo por la noche soy la típica persona que le al cabo de dos horas ya se siente agobiada y desea irse a casa, esa a la que todos dicen “¿ya te vas? jo… que sosa” . Pues sí, lo que no acaban de entender es que no se trata de ser una amargada, disfruto de la compañía de los demás, por supuesto, pero con un ratito ya tengo suficiente. Me gusta mi rutina, mi pequeño mundo, hacer las cosas a mi manera y soy muy selectiva con las personas, pero eso me hace feliz, aunque la gente no acabe de comprenderlo. Pero qué vamos a hacer, la gente que me quiere de verdad sabe como soy y me acepta así, incluso a veces les hace gracia.  Parece que en otoño todo vuelve a su cauce, los niños de nuevo van al colegio, nosotros empezamos a trabajar y el tiempo acompaña a quedarse en casita tranquila.

Aunque hoy hace calorcillo, está bien tapado y encima es viernes ¿qué más puedo pedir?. Pues nada, no pido absolutamente nada más, así que feliz viernes nublado a todos.

:)

Asco

Tras la tragedia del accidente de avión de ayer que ha dejado conmocionada a muchísima gente, debo decir que estoy bastante cabreado con la información que proporcionan los medios y también con la reacción de algunas personas.

En primer lugar los medios no paraban de hacer hincapié en cuantos españoles iban a bordo. ¿Es que solo cuentan los españoles? ¿A caso el resto de pasajeros no eran persona como tu o como yo, como cualquier otro español? ¿No tienen familias que van a sufrir por la trágica muerte de sus seres queridos? Comprendo que los medios quieran das a conocer la nacionalidad de los pasajeros, pero si esa es la intención, también habría que informar de las nacionalidades del resto de victimas (en mi opinión).

Luego está el morbo añadido “había también dos bebés” dicen. Bien, para empezar, que yo sepa los bebés son personas, personas tamaño reducido, pero personas. En segundo lugar ¿que pretenden con eso? ¿meter el dedo en la llaga? Lo relevante es que no hay supervivientes, sus edades no importan. Para mi gusto, esto es abominable, ya estamos todos bastante tocados ¿qué necesidad hay de añadir más dolor a nuestro pesar?. Debo decir, que si se usa este jueguecito es porque a la gente le gusta el morbo, y eso me choca mucho.

 

Pero ahora hablemos de los comentarios que han circulado por Twitter. Hay gente que se alegraba de que el avión se estrellara porque había catalanes en él. Wow, me quedé sin palabras cuando los leí. Y no se trata de que me indignen porque soy barcelonesa, si estos comentarios fueran dirigidos a andaluces a extremeños, riojanos, da igual, es el odio lo que me deja alucinando. Perlitas como – Lo del accidente me parece muy bien si había catalanes en él- o -A ver a ver, no hagamos un drama, que en el avión iban catalanes, no personas-, ¿que clase de monstruo puede escribir algo así?

Después también encontrábamos  tweets  sobre la indignación de alguna persona porque no estaban dando “mujeres y hombres o viceversa” (o como se llame el programa). Ahí van algunos, -Pues me parece fatal que no pongan “myhyv” por un accidente, no es mi culpa que sean tontos y se estrellen- o- me cago en dios que no van a poner “myhyv” por esto de francia a mi que me importa!!!!- WTF???

Que la información se manipula todos lo sabemos, cosa que me repatea, pero os aseguro que nunca he deseado tanto que esta información no sea real (cosa que dudo).  No se cuantos tweets de estos habrá, el simple hecho de que haya uno solo ya me hace perder la fe en la humanidad. ¿Qué futuro les espera a nuestros hijos con ese ejemplo? ¿A donde vamos a ir a para con engendros como estos?

Lo primero que me pasó por la cabeza  fue “ojalá os hubierais estrellado vosotros en ese avión”, y tristemente, me doy cuenta que ese pensamiento, el significado de esas palabras en mi cabeza, no me hace mejor que ellos.

Gracias Papa

image

Ni tu ni yo somos muy dados a estas cosas pero hoy he decidido que haré una excepción.
Querido padre, aquí están mis palabras de cariño y de agradecimiento, sinceras, sin rodeos y escritas sólo para ti.
Gracias por quererme, cuidarme y protegerme. Por regañarme y volver a confiar en mí una y otra vez aun cuando no lo merecía. Por anteponerme a ti, defenderme y enseñarme a hacerlo yo sola. Gracias por tus palabras de apoyo, tus gestos cariñosos y tu paciencia ilimitada.
Has aguantado más que nadie mis chorradas, mi mal humor y mis pataletas. Y a pesar que durante un tiempo me sentí perdida y vacía, tu estuviste ahí para guiarme y mostrarme cual era mi camino, para brindarme apoyo y darme el abrazo que necesitaba.

Dices que te sientes orgulloso de mi, pero sin ti hoy no sería quien soy. Tu valentía, fuerza y tus principios han hecho de ti mi referente. Y siempre siempre siempre estaré ahí para apoyarte, cuidarte y quererte como tu has hecho. Sin “peros” y sin condiciones.
Sólo decirte que me siento orgullosa de tenerte como padre.