Esos maravillosos 90’s

Corrían  los noventa; 2Pac molaba, Clinton gobernaba, Naomi Campbell todavía no era calva y El príncipe de Bel Air lo petaba. Recuerdo que fue una década bastante guay , de hecho fue la década que marcó desde la infancia hasta la adolescencia, porque efectiviwonder, yo también fui pequeña una vez.

Recuerdo claramente el día que me birlaron mi “Pequeño Pony”, recitar mientras me bañaba el diálogo completo de “La sirenita”, el trauma que me causó  “Mi chica” (joder ¿pero los niños también se mueren?) ¡Las Olimpiadas!. Me vienen a la memoria los libros que devoraba, especialmente los de “Pesadillas”, las ferias de verano, las fiestas de pijamas o las mil y una veces que fuimos al cine a ver “Titanic” (y las muchas otras en que  decíamos a nuestros padres que íbamos a verla de nuevo pero en realidad íbamos a ver pelis que no nos dejaban ver…).

Recuerdo también cuando mi madre nos plantaba las malditas cremas de verdura y de ahí no te levantabas hasta que te lo acabas, pero lo que más jodía era ver que tu padre comía otra cosa porque era mayor y hacía lo que le salía de los cojones.

Y es que hacerse mayor no es tan malo. ¿Volvería atrás a pesar de rememorar buenos tiempos (obviando los malos que por supuesto los hubo)? Ni de coña. Así que prefiero recordar esos momentos con cariño y dar gracias a que a día de hoy me preparo yo solita la ropa, no como crema de verduras, y puedo ver pelis “de mayores” sin esconderme. A parte por supuesto de la experiencia que te ha acompañado durante toooodos estos años, de bien pequeña me enseñaron una cosa muy importante que es “que tu mano derecha nunca sepa lo que hace la izquierda”. Si a eso le sumas que ahora, veinte años después ya soy mayor y también hago lo que me sale de los cojones ¿para que volver atrás? Adelante, siempre adelante, quédate con lo bueno que lo malo ya pasó y a disfrutar.

Moraleja: la treintena mola.

Aquí os dejo una canción de buenas noches, no es de los noventa pero igual que la treintena mola😉

Ser o no ser (again), he ahí la cuestión

Llega un punto (después de tres años) en que se acerca el momento de la verdad… Tu hijo (bueno el mío) va a empezar en septiembre el colegio. Después de estos casi treinta y seis meses, he empezado a hablar con algunas madres, y dado mi timidez y mi falta de sociabilidad eso es un logro. Primero viene el grupo de whatsapp para ponernos de acuerdo en qué regalo de despedida les hacemos a las profesoras. A eso se le juntan las típicas conversaciones de “¿y a qué colegio lo llevarás?” o “¿Y que te pareció la escuela X”, luego vienen los nervios previos a la matricula” A ver si tenemos suerte… blablabla…”.  Y por último, claro está, ves que los niños se separarán y después de varios años (y varias celebraciones de despedida que hace la guardería) pues quieras que no… como que ya sale un poco natural el mantener conversación con por lo menos una o dos madres.

Llegado este punto tanto profesoras, que cuidan de su negocio, y otras madres que buscan un tema sencillo de conversación, llega la gran pregunta… “¿Y tú no te animas?”. Grrrrl odio que me hagan esta pregunta…

Respuesta rápida: No

Respuesta que realmente piensas: no sé … quizás más adelante (es que son tan monos…)

Respuesta posterior a lo que has pensado: Mente fría por Dios, que esto no es una broma.

A lo que le sigue: ¿Y si las dudas me persiguen hasta que mis ovarios se marchiten y luego me arrepiento?

Conclusión final (pensando con la cabeza): Honey… si tienes dudas es un NO. Porque hay en juego muchas cosas, una pareja, un hijo (que ya tienes) y una personita que traerás al mundo sin que ella lo pida. Y es que al final, como pasó con el primero, si lo quieres lo sabes, lo tienes claro.

Yo no creo que sea buena madre, lo sé. Pero como nadie es perfecto sé que hay de dos cosas muy importantes en el ejercer de madre que no son mi fuerte, no tengo paciencia (o la suficiente -aunque voy mejorando con el tiempo-) y soy, y tal cual lo digo, algo egoísta. Y aunque suene feo, hay mamas como yo que no somos unas “madres devotas”, no todo gira entorno a nuestros hijos. Tenemos nuestros propios planes, buscamos intimidad y queremos seguir teniendo tiempo para nosotras y para nuestras parejas.

¿Estoy segura de querer renunciar a todo esto ya sea ahora o dentro de X años? No.

¿Estoy segura que algún día no volverá a aparecer REALMENTE (sin que sea una simple morriña) esa necesidad biológica e imperiosa en que QUIERES otro niño? Tampoco.

Y a mi no me engañáis, eso de que todo es más fácil con el segundo es una patraña. Quizás lo sea cuando ya son más mayorcitos que la experiencia es un grado, pero es simple matemática, el trabajo se multiplica.

Así que por favor “mamis y papis” dejad de poner caras de “joder-que-padres-más-raros-que-no-quieren-otro-niño-con-lo-maravilloso-que-es” como si fuera un crimen cuando os decimos “AHORA NO”.

Gracias.

 

Un coxis roto y Revolutionary Road

Domingo 5 de junio, día de aniversario de bodas:

El fin de semana se presentaba fantabuloso, dejamos al niño con los abuelos para poder disfrutar sin horarios de nuestro cumplebodas (bieeeen). Sábado estupendo, fuimos a un spa, a cenar y dormimos como troncos. Domingo… ay ese domingo… Al poco de levantarnos caigo de culo, rompiéndome como bien dice el titulo el coxis. Eso es, feliz aniversario de bodas cariño.

Sin embargo no escribo para hablaros de mi culo roto, si no de lo que vino después. A consecuencia de no poder hacer NADA, tuve unos cuantos momentos para ver alguna que otra película y ahí es donde entra en escena Revolutionary Road.

Para aquellos que no hayan visto la película (cosa que recomiendo que hagáis)  la historia muestra como renunciamos a nuestros sueños cuando nos acomodamos.

Y es que realmente a medida que pasa el tiempo solemos olvidar aquello que hacía mover nuestro mundo. Empezamos nuestra vida adulta con unas expectativas de futuro; algunos quieren recorrer el mundo, otros montar su propio imperio, hay quien quiere emigrar o comprarse una casa o lo que sea. Cuando salimos del cascarón para empezar a volar con nuestras propias alas no tenemos un límite, pero con el paso del tiempo y sin quererlo, nosotros mismos nos lo fijamos.

Encontramos una estabilidad cerca de alguien o de algo y descubrimos que tener un sueldo fijo ayuda muchísimo, que tener a esa pareja de la que estás enamorado y verla todos los días al llegar a casa es algo increíble. Puede que  tengas una hipoteca/alquiler que pagar o además hayas tenido niños. Todo esto es normal, nuestras vidas van cogiendo un rumbo u otro y eso no es malo. El problema llega cuando echas la vista atrás y te das cuenta que has ido aplazando tantas veces tus planes que, para algunas cosas, ya no hay vuelta atrás.

No nos engañemos, realizar ciertos sueños cuando se tiene trabajo, familia e hipoteca/alquiler no es fácil, pero tampoco imposible. En muchos casos todos los “peros” que podamos encontrar para no hacer algo no son más que una excusa. Nuestro peor enemigo a la hora de alcanzar ciertos objetivos somos nosotros mismos, y es que siempre vamos cogidos de la mano del miedo. ¿Y si pasa esto? ¿Y si pasa lo otro? Pase lo que pase, te levantas y sigues adelante. ¿No te llena tu trabajo? Pues cambia, y si no puedes ahora ves preparándote para cuando llegue el día, porque si lo deseas y lo buscas seguro que llega, pero tienes que quererlo.

No me malinterpretéis, no hablo de dejarlo todo y vivir la vida loca (o sí, cada uno que haga lo que quiera), sino de dejar un poco de lado los “peros”, los miedos, los “ya lo haré” y nos arriesguemos. Tenemos muy poco que perder en comparación a lo que es vivir una vida de conformismo.

Feliz lunes:)

No es un adiós, es un hasta luego

Buenas noches,

Hoy después de tanto tiempo sin escribir una mísera palabra en este blog he decidido hacer un último post de despedida momentánea. Sí, desde hace un tiempo no he tenido demasiado tiempo para escribir en éste blog y creo que por diversas razones.

1- Hasta hace un mes aprox he estado extremadamente ocupada (venta de piso, compra de piso, mudanza, trabajo etc.)

2- Me he mudado cerca de unos amigos, casualmente otros amigos van a comprarse un piso a tres calles y para colmo otra amiga ha empezado a trabajar a unas cuatro calles. Todo esto = me estoy socializando (¡¡¡¡¡aplausos!!!!!).

3- Vuelvo a estar muy motivada para realizar mis proyectos personales.

4- El niño crece, da más guerra pero disfruto mucho con él = no prestas atención a ciertas cosas, todo se relativiza.

5- Todo va como la seda, estrés nivel normal, como el que tiene cualquier persona con niños, casa, trabajo, vida (más o menos) social; feliz, centrada en mis cosas (me repito lo sé)… Todos sabemos que soy una gruñona, pues últimamente no gruño tanto lo que significa que no tengo esa necesidad de vomitar todo lo que siento.

Así que bueno, ley de murphy es posible que la semana que viene esté aquí de nuevo cagándome en todo lo que se menea, pero si la cosa sigue como hasta estas ultimas semanas puede que pase un tiempecillo hasta volver a escribir en este post.

Sí que quiero continuar con mi blog literario, así que puede que vayáis viendo que a través de aquí comparta enlaces. Dicho ésto,  como muchos de los que me seguís os gusta escribir o leer estáis invitados a pasaros por el blog (que reconozco debería actualizar). Siempre son bien recibidas las opiniones, aportaciones, ideas, debate. Así que ya sabéis, cuando queráis  lamadrigueradelibros.wordpress.com está a vuestra disposición.

Y ojito, estaré al acecho, leyendoos, no os librareis de mí.

Pues chic@s, hasta la vista baby y deseadme suerte con mis proyectos.

 

Viernes 5 de febrero

Hoy después de un día de mierda en general, tenía dos opciones, levantarme del sofá, coger la AK-47, salir a la calle y disparar a diestro y siniestro hasta tener agujetas en el dedo indice o, levantarme del sofá, coger el ordenador y vomitar sobre el teclado (metafóricamente por supuesto). Dado que que está el crío durmiendo y sería tremendamente irresponsable dejarlo solo para salir a reventar cabezas, he optado por la segunda opción.giphy (1)

El día ya ha empezado mal desde la madrugada, he tenido una pesadilla horrible con personas deformadas, una de ellas se tiraba encima mio y se enganchaba como si fuese una especie de sanguijuela, yo estaba sola de noche en medio de un pueblo desierto, con esa “cosa-persona” pegada a mi con sus dientes clavados en mi costado . Aggh, todo muy freaky. Suena hasta gracioso, pero no lo era. Luego no quería volver a dormirme porque sabía que volvería a soñar con eso. En fin, pues lo que tiene empezar mal el día llegas sobada al curro y bla bla bla… Y entonces te dicen “Anne, tienes que cambiar el chip”. Estoy tan harta de oir eso no solo de los demás si no de mi misma, y es que al final te dices “pero que chip ni que niño muerto, lo que necesito son unas vacaciones ¡coño!”. keep-calm-and-necesito-vacaciones-2 Pero eh, unas vacaciones de esas guays, en las que el niño está en el cole y mientras, tu te vas al spa, a la pelu, al parque a leer, o a la playa, o ha hacer el vermut con tu marido… luego ya vuelve el niño del cole, tu estás descansada y familia feliz again.

La verdad es que hoy he recordado una idea que tuve de pequeña, en la que en vez de tener una casa, tuvieras dos exactamente iguales. ¿Y para qué? una para vivir y otra para ir a romper cosas cuando me enfadara. Y es que me marcaron mucho las pelis de los 80’s, esas mujeres con sus pelos cardados tirandole un jarrón lleno de flores (quita las flores por lo menos mujer) a algún Mel Gibson o por el estilo. Bueno, hay que joderse porque no tengo ni fusca ni segunda residencia destinada a romper cosas.

Por lo menos me he reido un poco viendo a la gente disfrazada. La verdad es que costaba diferenciar  a los que iban disfrazados de los horteras reales, te los miras una vez, dos veces y todavía no te queda claro si va disfrazado o n0.

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Luego estan las mozas que parecen prostiputas… Y luega está mi jefa que sin ser carnaval lleva los pantalones a lo Steve Urkel, es decir, no son estos que se han puesto de moda en la jovencitas de tallo alto, no, son de señora, de tela oscura, de esos que seguramente valen la mitad de mi sueldo, pero queson horrendos. En general es muy estilosa y siempre va muy arreglada, francamente no sé qué demonios les ve. Noooo esos pantalones noooo, caca.family-matters-steve-urkel-dancing-tv-plastic-sign

Anyway… Está comprobado, si tienes un mal día, coge el ordenador, escribe y veras como al final puedes sacarle un lado chistoso y acabas de mejor humor.😉

Good night y feliz finde!!!